El Hospital Universitario de Torrejón trata a un niño con encefalitis infantil en su domicilio

La Unidad de Hospitalización a Domicilio del Hospital Universitario de Torrejónofrece una atención integral y personalizada a cada paciente.  Prueba de ello es el tratamiento aplicado en su propia casa a Nicolás Paun, paciente de 7 años de edad, tras sufrir una encefalitis severa.

La encefalitis es una enfermedad poco frecuente que puede manifestarse en niños y que consiste en una inflamación del cerebro, normalmente provocada por un virus. Entre los síntomas de la enfermedad se encuentra la fiebre alta, fuertes dolores de cabeza, náuseas, vómitos y otras señales relacionadas con somnolencia, pérdidas de memoria o incluso convulsiones.  En el caso de Nicolás, sus padres advirtieron estos signos a tiempo y acudieron al servicio de Urgencias del Hospital de Torrejón donde rápidamente fue atendido y diagnosticado. 

En la mayoría de los casos, los niños con encefalitis necesitan recibir cuidados en el hospital, donde los profesionales sanitarios controlan la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración del paciente con el fin de evitar que la inflamación del cerebro continúe.  Sin embargo, la estancia hospitalaria también puede ser traumática para los más pequeños.  Por este motivo, y tras valorar el caso, el equipo médico optó por el tratamiento en el propio domicilio del paciente y reducir así la ansiedad del Nicolás y de su familia.

El tratamiento, que ha tenido una duración de 3 semanas, ha consistido en la infusión intravenosa de aciclovir, un antiviral que requiere unas precauciones especiales de administración, con la visita diaria de un equipo médico y de enfermería que ha realizado una labor de control de la situación clínica del pequeño” según ha explicado el doctor Manuel Mirón, jefe de la Unidad de Hospitalización a Domicilio.  “Nuestro objetivo es ofrecer la mejor atención al paciente y en el mejor lugar terapéutico que, en este caso, ha sido el propio domicilio. Hemos logrado crear un clima de confianza con el paciente en su propia casa, evitando desplazamientos innecesarios y reduciendo el estrés también de la familia” asegura el doctor Mirón.

A pesar de que esta patología puede causar daños irreversibles, en el caso de Nicolás e encuentra en perfecto estado y después de completar el tratamiento fue dado de alta.  Nicolás sigue en contacto con los profesionales que han llevado su caso de forma periódica para que los especialistas comprueben su evolución.  El niño, sin embargo, ya no necesita seguir ningún tratamiento.